En el branding y diseño gráfico, existen representaciones visuales que diferencian a una marca de otras. En esta sección, hablaremos de los tipos de logotipos y sus ejemplos chilenos.
¿Qué son los logotipos?
Son una representación visual que es la cara visible de la marca, demuestra la personalidad de ésta a través de sus colores, tipografía, formas, elementos, etc.
Logotipo

Como ejemplo, ocuparemos la marca chilena Cachantún.
El logotipo es el texto como tal del nombre de la marca, con su respectiva tipografía y colores. No hay elementos ni figuras.
¿Cuándo usarlo? Es ideal cuando el nombre de tu marca ya es fácil de recordar por sí solo y quieres que sea protagonista, sin depender de un símbolo aparte.
Truco para reconocerlo: si lo que ves son solo letras (por muy estilizadas que estén), es logotipo.
Isotipo

A diferencia del logotipo, en esta representación se ocupa solamente un ícono visual sin texto, que por sí solo representa a la marca. En este caso, sería: Metro de Santiago, con su icónica M, reconocible en toda la señalética sin necesidad de escribir «Metro de Santiago» al lado.
¿Cuándo usarlo? Cuando tu marca ya es tan conocida que el símbolo solo basta para identificarla, sin necesidad de texto.
Truco para reconocerlo: si borras todas las letras y sigues reconociendo la marca, es isotipo.
Imagotipo

Es la combinación de logotipo e isotipo: funcionan tanto juntas como por separado. Un ejemplo es Cruz Verde, donde el nombre y la cruz verde se ven juntos en las fachadas, pero también puedes ver solo la cruz funcionando sola en otros contextos.
¿Cuándo usarlo? Cuando quieres la flexibilidad de usar el ícono solo en espacios reducidos (como el ícono de una app) y el conjunto completo en otros soportes.
Truco para reconocerlo: texto e ícono se pueden separar y cada uno sigue funcionando por su cuenta.
Isologo

Es igual al imagotipo, pero la diferencia es que aquí no se pueden separar: es el logotipo más el ícono, fusionados en una sola pieza. Un ejemplo: Sahne Nuss ¿A quién más se le antojó el chocolate? 😋
¿Cuándo usarlo? Cuando buscas una marca compacta y sólida, donde texto y gráfico forman una sola unidad indivisible, ideal para sellos o etiquetas pequeñas.
Truco para reconocerlo: si intentas separar el texto del gráfico y el diseño «se rompe» o pierde sentido, es isologo.
Elegir el tipo correcto de representación gráfica es clave al momento de construir la identidad visual de tu marca. ¿No sabes cuál necesita la tuya? Te ayudo a definirla. 🎨